Después
de unos días de tormenta, llegó un poco de calma, esa calma que se necesita
para alivianar un poco la carga del alma.
Mi mente
por fin dejo de girar y logre estabilizar mis pensamientos y vuelvo a sentir
felicidad.
Vuelvo
a estar más al pendiente de mi trabajo, de los pendientes de las cosas que me
hacen falta.
Y en
el recuento de los daños, veo que; al estar trabajando en modo zombi, me olvide
de muchos pendientes.
Claro lo
más importante, es lo familiar, pero hoy. al llegar al trabajo noto que faltan
muchas cosas, cosas esenciales, cosas que estoy necesitando.
Con mucha
razón estos días pasados, me sentí aparte de la incertidumbre de lo familiar,
muy vacío, muchos destrozos mentales, mucho caos.
Y comencé
con mi inventario, esta claro, la vida sigue y tengo que ponerme al corriente.
Y en
el recuento, sale a relucir, que me hace falta algo extremadamente esencial,
algo que necesito de sobremanera y solo lo comencé a notarlo por que no está.
Ya había
sentido su ausencia, pero hoy lo comencé a sentir más.
Así que,
me puse manos a la obra y a remediar un poco el caos, llame de inmediato y en
un rato más, estará solucionado.
Me traerán
unos garrafones con ese vital líquido, del que no me había percatado no tenía,
y el cual es esencial para vivir.
De los
demás pendientes, poco a poco los iré subsanando.
La principal
preocupación ya está en casa, ahí si espero que el universo me permita seguirme
ocupando y preocupando mucho tiempo más.
trabajando..........

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